AUTOESTIMA Y SEGURIDAD

AUTOESTIMA Y SEGURIDAD


(Texto editado por: Ángela Morgollón)


Tu baja autoestima y seguridad se debe a la cantidad de años que llevas convencido/a de que el criterio de otros es mejor que el tuyo. 


Pasamos una cantidad de tiempo alarmante valorando a personas, celebrities, influencers y un largo etcétera. Horas y horas hablando, indagando, comentando la vida de otras personas a las que no conocemos, deseando tener lo que ellas, cambiar esto o aquello… siempre con la misma dirección, desde ti hacia fuera. ¿A cuántas personas podéis observar hablar durante horas de jugadores de fútbol e incapaces de hablar de sí mismas? Sobran comentarios. 


Y claro, si siempre estamos enfocando la atención hacia lo que ocurre fuera de nosotros ¿qué crees que encontraremos en el interior?


Exacto


No tomes estas palabras a la ligera porque la situación es grave. Esto ocurre por dos aspectos principalmente:


Cuando sobrevaloras constantemente lo que otros dicen, hacen, tienen, etc, en realidad te estás menospreciando a ti en lugar de sobrevalorarlos a ellos. En otras palabras, no es que a esas personas las tengas expuestas sobre un podio al que admirar, ¡en absoluto! Ellos están a ras de suelo, en la planta cero como todos, pero tú has descendido dos plantas para valorarlas. Urge que cambies esta tendencia ya que el descenso es continuo y a un ritmo vertiginoso: planta -3,-4,-5, y puede que llegue el momento en el que la situación sea irreversible.


No es casualidad que el 90% de los aspectos que sobrevaloras son los comúnmente admirados por la gran masa ¿verdad? Dinero, admiración de los demás, buena apariencia física de cara al resto, sentirse importante…



¿POR QUÉ SUCEDE ESTO?


Esto sucede porque el 95% de la información integrada en tu cerebro y usada en el día a día se encuentra localizada en el subconsciente, es decir, la ejecutas sin darte cuenta. Es como si tuvieses un programa instalado en la cabeza que realiza las funciones automáticamente por ti desde que te acuestas hasta que te levantas, aunque creas tomar tú las decisiones. Lo aprendiste desde el nacimiento hasta los 7 años de vida mediante la copia e imitación. Solo el 5% restante son acciones tomadas conscientemente por ti.


Efectivamente, prácticamente todo lo que haces en el día a día lo copiaste desde los 0 a los 7 años de edad y lo reproduces en la actualidad. Puede sorprender e incluso asustar, pero es la realidad.


Si por aquel entonces tener dinero, un cuerpo escultural, disfrutar lujos u obtener el reconocimiento de los demás, era considerado como el máximo exponente, he aquí tú manteniendo esa misma idea. Da igual que tu 5% de consciencia niegue lo que has leído, el 95% de subconsciencia lo corrobora sin que puedas apreciarlo.


Por otro lado, si además te enseñaron que decir en público que te consideras inteligente, te gusta como hablas o cómo eres fisicamente no es está bien, he aquí tú repitiendo una y otra vez esa ley escrita por nadie en ningún lugar. Tú, con baja autoestima, sí, pero al menos cumpliendo con lo que los demás dicen, ¿verdad?


Miserable. 


De nuevo todos aceptando el criterio de los demás por encima del nuestro. A todo esto añade que en los siete primeros años de vida nuestros padres nos hacen dependientes emocionales en busca de su aprobación constante. Ahora todo encaja.



¿QUÉ HAY ENTONCES DE MI AUTOESTIMA?


Seguramente conozcas la palabra autoestima, entendida como una valoración generalmente positiva de uno mismo, aunque es posible que no hayas escuchado hasta ahora que la autoestima está directamente relacionada con la autoimagen. De hecho, la autoestima depende en gran medida de la autoimagen.


Podríamos definir la autoimagen como la idea que creas sobre ti. Es la radiografía que haces de ti. De este modo, cuando piensas en tu persona o comienzas una frase con yo; “yo me considero…la verdad es que yo no suelo pensar… yo soy una persona a la que le gusta…” esta radriografía acude inmediatamente a la mente para describirte. 


La autoimagen se va definiendo poco a poco a través de comparaciones, experiencias y conversaciones con otras personas a lo largo de la vida. Tu imagen, la idea que tienes sobre ti, acaba definida por las interacciones que has tenido y tienes con otros


Por tanto, si la idea que creas sobre ti respecto a los demás es positiva, la autoestima también lo será. ¿Qué ocurriría si dicha comunicación y comparación con los demás fuese negativa? Pues eso. Si tenemos en cuenta que te han enseñado desde la infancia a valorar unos aspectos determinados de otras personas por encima de los tuyos, y además te han enseñado a no expresar lo positivo en ti, ¿comienzas a entender el porqué de tu baja autoestima y seguridad?


Como consecuencia de esto, los pilares que sustentan tu personalidad son débiles. Se encuentran en constante evaluación mientras los comparas con otros edificios cuya fachada parece ser sólida, pero cuyos pilares desconoces por completo. Antes de compararte con otros, más vale que dediques tiempo a comprobar de qué material estás hecho.


¿CÓMO COMENZAR A GANAR AUTOESTIMA?


Es cierto que este proceso requiere años de trabajo, no voy a engañarte, pero sí al menos podemos poner en marcha ciertos pasos que te ayuden a construir una base sólida de lo que será una autoestima equilibrada y, por ende, ganar seguridad y confianza.


Escribe una lista de adjetivos que consideras vitales para alguien considerado como digno de admirar o seguir.


2º Piensa en tres personas que encajen con estos adjetivos.


Elige a una de esas personas y llámala. Comparte con ella tu punto de vista sobre la importancia de los aspectos escritos en el primer paso. Pídele su opinión sobre ello y sobre ti, probablemente obtengas una respuesta mucho más positiva sobre ti de lo que nunca pudieses imaginar. ¿Por qué? Porque al hacer esto, estás calibrando correctamente tus principios y valores, aquellos en los que con poca asiduidad sueles enfocar la atención, con el entorno adecuado. Cuando consigues establecer relaciones con personas que vibran en la misma frecuencia que tú, estás en disposición de establecer relaciones sanas, de calidad. Sin duda alguna, un pilar básico para formar una autoestima equilibrada.


(Si te resistes a llamar porque la otra persona pueda pensar que esta actividad es inútil o estúpida, es porque aún te sigue importando más la opinión de otros que tu evolución).


Haz una nueva lista con los principios, valores y aspectos más característicos que observas en una celebrity o persona influyente que suelas admirar o seguir y, compárala con la lista elaborada en la primera fase por ti (en ese caso te estabas describiendo a ti en gran parte por si aún no te diste cuenta). Aprecia y compara la sensación que has obtenido ahora con la sensación que albergaste en la llamada. ¿Incomparable, verdad?Creo que pronto entenderás cual es mi intención.



¿QUÉ HACER A PARTIR DE AHORA?


En las próximas ocasiones que te observes sobrevalorando a otras personas, sin importar el perfil o características que las definan, repite el proceso anterior y volverás a comprobar una vez más que la sensación albergada cuando te ubicas en tus aspectos vitales como ser humano y estos interactúan con otras personas que los comparten contigo es inigualable: sensación de seguridad, paz interior, compenetración, fuerza, FLUIDEZ… Poder percibir y corroborar que tienes muchas más virtudes que las que dices no tener, justo aquellas que admiras en los demás y compartes es una sensación inigualable.


Las redes sociales engañan, las apariencias engañan, las personas engañan, incluso tú te engañas con mucha frecuencia, recuerda que si el césped del vecino es demasiado verde es porque es falso. Pero las sensaciones jamás engañan. Confía en estas porque te conducirán hacia la verdad, la verdad de quién eres, hacia dónde te diriges y con quién. Es hora de comenzar a darte un poco de crédito, ¿no crees?





Haz un comentario

Comentarios (0)