SER LIBRE O COMENZAR A SERLO

SER LIBRE O COMENZAR A SERLO

¿ES POSIBLE SER LIBRE?


Todos deseamos “Ser Libre”. Poder hacer lo que realmente deseamos: poder vivir del modo que deseamos, caminar, viajar, comer, trabajar como y donde deseamos, vestir, actuar, jugar…

No obstante, todos lo deseamos hasta que nos cuentan que para ser libre debemos hacernos cien por cien responsables de absolutamente todo lo que ocurre en nuestras vidas.

Y repito, cien por cien responsables de absolutamente todo lo que nos ocurre y sucede en nuestras vidas.

 

¿POR QUÉ NO SOMOS LIBRES AUNQUE LO CREAMOS?


Nos han educado y enseñado desde nuestro propio núcleo familiar, contexto social, ciudad, país… sin obviar por supuesto a los gobernantes, a culpar y señalar a otras personas-circunstancias como responsables de aquello que nos impide ser libre.

Al igual que la mente registra el modo de caminar o hablar un idioma, la mente también busca de un modo inconsciente y automático un responsable de aquellos sucesos que te alejan de la libertad que deseas . Pongamos los siguientes ejemplos como muestras comunes y fácilmente reconocibles:

– “No consigo aprobar estas oposiciones porque es muy complicado, el sistema está muy mal organizado. Todos los que consiguen la plaza son amigos y conocidos de los organizadores.”

– “No consigo encontrar el amor, porque en la actualidad, los chicos o las chicas solo buscan lo que buscan, no se comprometen…”

– “Aguanto todo de mi jefe porque, tal y como está el ámbito laboral en la actualidad, no puedo permitirme perder mi empleo.”

– “Me aguanto con la vida que tengo, poseo una familia, no puedo hacer otra cosa. Esto lo que me espera, es lo que se supone que toca lidiar cuando eres adulto.”

Y un largo etcétera.

Es curioso.

Tiempo atrás, para el homo sapiens, el culpable era identificado posiblemente como el fuego. Para los egipcios era el sol, el Diablo en la Edad Media, el Karma para los hindúes o tal vez un mal de ojo para los que creían en la brujería. Obviamente nada de esto tiene que ver con la época en la que te encuentras. Aunque, si sustituyes al diablo por el gobierno corrupto que lidera el país, comienza a resultarte algo más cercano.

Probemos ahora a sustituir, el Karma por el capitalismo como responsables del nivel y condiciones de vida en la que vives. Esta situación quizás comienza a resultar algo más familiar. Incluso si sustituyes al mal de ojo por tu jefe, parece que en realidad no hay tantas diferencias entre el responsable que condicionaba la vida milenios y siglos atrás con tu situación actual, ¿verdad?

Cada época ha tenido factores específicos y concretos, propios del momento en el que se desarrollaba la vida. Aunque suene extraño, ese responsable resulta ser el mismo que en la actualidad coarta y presiona la tuya. ESAS CIRCUNSTANCIAS, KARMA, DIABLO, MAL DE OJO, ESE RESPONSABLE ERES EN REALIDAD TÚ.

Deja de buscar fuera para encontrar tu libertad, miles de personas llevan haciéndolo desde la era del homo sapiens sin conseguirlo. Si durante casi 200.000 años han buscado en el mismo lugar, fuera, y no han encontrado nada, ya es hora de comenzar a buscar en otro lugar, ¿qué tal dentro de ti?

 

CÓMO COMENZAR A SER LIBRE

La mayoría de nosotros solemos identificar como culpables multitud de factores: la sociedad, políticos, jefes, capitalismo, a los hombres o a las mujeres, padres e incluso el pasado, como culpables o responsables de lo que acontece y nos dificulta ser feliz, o mejor dicho, de lo que NO acontece.

Es cierto que existen infinidad de casos en los que lamentablemente, multitud de personas han sufrido circunstancias realmente traumáticas, que los han condicionado seriamente, como pueden ser agresiones, maltratos psíquicos y físicos, ausencia de educación escolar, etcétera. Pero, sin ánimo de ser insensible, he de decirte que recordar, nombrar o pensar constantemente en lo que ha ocurrido en el pasado no va a acercarte ni si quiera un centímetro hacia el objetivo que deseas, tu libertad. Con suerte, podrás conseguir un par de palmadas en la espalda o, tal vez, un ¡Oh, lo siento mucho! Pero nada de ello te acercará a tu objetivo, todo lo contrario.

TODO COMIENZA EN TI.

Para ello, deberás concienciarte de que tú eres cien por cien responsable de lo bueno y malo que acontece en tu vida, al igual que está en ti la capacidad de conseguir cualquier propósito que te propongas, aunque suene a tópico.

Como te tratan, como funcionan tus relaciones, tu situación laboral y económica, tu condición física, el lugar donde vives, tu nivel académico, tu posición laboral, tu posición social, la falta de tiempo libre, etcétera. Todo es exclusivamente tu responsabilidad y está únicamente en tu mano poder cambiarlo. Dichas situaciones tienen un sólo responsable, TÚ.

Con estas palabras no quiero mermar tus ánimos o hacerte sentir mal, en absoluto, solo quiero poner el foco en aquello que no funciona hasta ahora, el enfoque que vienes empleando hasta el día de hoy. Una vez localizado el problema, es hora de comenzar la revolución hacia eso que tanto deseas.

Rememorando la obra maestra del autor Wayne Dyer llamado “Tus zonas erróneas” (lectura que recomiendo ya que en mi caso fue un punto de inflexión en mi vida, puedes adquirir su libro AQUÍ), encontré una reflexión muy sencilla pero a la vez poderosa.

Permite enfocar y analizar todas las excusas, culpas y responsabilidades que hasta ahora has podido verter sobre los demás y viertelas sobre ti mismo.

Seguro que has dicho cientos de veces alguna de las siguientes frases:

– “Me ofende.”

– “Me hace sentir mal.”

– “Me enfada.”

– “No puedo soportarlo/a.”

– “Me haces pasar vergüenza.”

– “Me trata mal.”

– “No me valora.”

No te engañes, te recomiendo que comiences a partir de ahora a sustituir ese tipo de frases por las siguientes:

– “Me ofendí YO por las cosas que me dije a mi mismo respecto a lo que dijo”

– “Me hice Yo mismo sentir mal con aquello que me dijo o hizo.”

– “Podría evitar tomármelo como algo personal pero YO permito que me afecte con eso que me hace o dice.”

– “YO no me soporto a mi mismo cuando tengo trato con esa persona.”

– “YO me doy vergüenza a mi mismo cuando estoy contigo y no soy capaz de respetar que actúe y sea como le apetece.”

– “YO permito que me trate mal.”

– “YO no me valoro a mi mismo y dependo de su valoración para quererme.”

 

CÓMO PONERLO EN PRÁCTICA

Seguro que pensarás que cambiar una situación que ha empezado a superarte es tarea imposible. Nada más lejos de la realidad. Todas la situaciones tienen una solución simple:

– Estás sin fuerzas de intentar solucionar tu situación actual con tu pareja desde hace mucho tiempo o no eres feliz en tu relación. De acuerdo, termina la relación.

– No sientes ninguna realización profesional en tu trabajo, no te permite hacer vida familiar, no tienes tiempo para ti mismo… De acuerdo, pues déjalo.

– No hay trabajo bien pagado ni oportunidades en tu país. De acuerdo, pues prueba en otro.

– No te sientes feliz con lo que te pagan. De acuerdo, pues pide un aumento, cambia de trabajo o crea tu propio puesto de trabajo.

– Dices que el amor no te trata bien hasta ahora. De acuerdo, pues prueba a tratarte bien tú o deja de probar el mismo tipo de relaciones.

– El sistema político y social es deprimente. De acuerdo, pues puedes aprender para que ello no te afecte (no veas las noticias, no leas periódicos ni hables con nadie de ello) o comienza tu carrera política para cambiar las cosas.

Posiblemente pienses “sí, es muy fácil decirlo”, “cómo voy a hacer eso, eso es imposible”, “estás loco”. No obstante, ante todas tus quejas he de decirte que en realidad, solucionarlo es SIMPLE, sí, simple.

Todos los problemas tienen una solución simple, una salida simple. PERO PRESTA ATENCIÓN: DIJE SIMPLE, NO FÁCIL. De hecho, no es nada fácil, bastante difícil he de reconocer. Si fuese fácil todo el mundo lo haría, si fuese fácil no estarías leyendo esto.

El mensaje que te muestro es claro, cristalino, directo y ineludible. La pelota siempre está en tu tejado, ahora bien, ya es cosa tuya que la recojas o no. Ser libre requiere esfuerzo.

Si te ha gustado el post sobre cómo ser libre, no olvides suscribirte o invitar a otras personas a aprender a serlo. Compartir conocimientos es un gran regalo.


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Comentarios (1)

Me gusta mucho tus temas de reflexión que nos propones cada semana. Muchas Gracias. Intento buscar un rato a solas y tranquila para leerte. Un abrazo. MVO

Respuesta a Maria Vigo

Gracias a ti. Si tan solo resulta útil una vez, un momento para algún lector, el objetivo está más que cumplido. Gracias por tu tiempo María. Un abrazo!!