MIS RELACIONES DE PAREJA NO FUNCIONAN

MIS RELACIONES DE PAREJA NO FUNCIONAN

¿PORQUÉ MIS RELACIONES DE PAREJA NO FUNCIONAN NUNCA?


¿Por qué mis relaciones de pareja no funcionan? ¿Por qué no tengo suerte en el amor? Estas son preguntas muy repetidas una y otra vez por todas aquellas personas que han sufrido el desencanto de ver que sus relaciones de pareja no han terminado como esperaban. Llega un punto en el que empezamos a preocuparnos y a pensar que siempre va a ser así.

Muchos hemos deseado encontrar la media naranja, yo prefiero llamarla el alma gemela. Aquella persona que te lea no solo la mente con una mirada, sino también el alma. Que sepa perfectamente cuales son tus sentimientos, gustos y muchos otros aspectos en los que estar sincronizados. Esa persona con quien poder sentirse plenamente feliz y con plenitud, día tras día, para el resto de la vida.

Todos hemos dicho o hemos escuchado a alguien lamentarse de no tener suerte en el amor, de que sus relaciones de pareja no funcionan y que siempre acaban siendo un fracaso. Pues bien, esas personas nunca han caído en la cuenta de que han estado mucho más cerca de lo que hayan podido imaginar nunca. Esa persona, el amor de sus vidas, la podrán encontrar justo enfrente de un espejo. Se trata de ellos mismos, de ti mismo.

Puede que suene a tópico. Puedes parar de leer el artículo si lo prefieres. No pretendo halagar, mimar o poner tiritas que alivien el desánimo de aquellos que se encuentran en la búsqueda. Pretendo tratar de enfocar el desajuste desde la raíz.

No has de ir de caza en busca de el amor de tu vida, de tu pareja ideal. Encuéntrate a ti mismo, y lo demás caerá por su propio peso.

 

DESTINADO AL FRACASO EN LA RELACIÓN DE PAREJA

Para ello, debes comprometerte con la que será tu nueva pareja de baile, tu compañero de camino de por vida. Esa persona tan importante por la que darías la propia vida, hablamos de ti mismo. Casi todos hemos tenido alguna experiencias que no ha llegado al puerto que deseábamos, pero eso no significa obligatoriamente que hayas podido fallar tú o la otra persona.

Suelen ser dos razones principalmente las que nos dirigen a este tipo de situaciones:

1- El contexto en el que te has criado

Te han inculcado un ritmo, unas condiciones, unos tiempos e ideales sobre el tipo o estilo de vida que llevar a determinada edad. Si esos estadios no son cumplidos dentro del tiempo determinado la presión suele tomar posesión de tus decisiones. Esto provoca:

• Comentarios como “a tu edad y aun sin hijos”, “ya va siendo hora de casarte ¿no crees?”, “deberías sentar la cabeza”. Con mucha frecuencia esto te lleva a tomar decisiones apresuradamente con respecto a una pareja sentimental.

• La educación y presión del contexto acaba haciendo mella, y eres tú quien asume todos los comentarios anteriores como válidos y certeros sometiéndote a tu propia soga por no haber cumplido los plazos que otros han determinado por ti. Todo ello se acaba percibiendo en tu rostro, tus acciones y en la energía que desprendes. Totalmente legible a los ojos de los demás. El mensaje que transmites a la posible pareja es todo lo contrario a seguridad, estabilidad e integridad.

2- La ilusión por compartir una vida en pareja

Esa ilusión por sentir el enamoramiento, por que se enamoren de ti, por compartir un proyecto de vida… Todo eso suele cegar la vista. Esto hace que rápidamente proyectemos en otra persona que nos resulte atractiva todo aquello que nos gustaría que tuviese. Si además, observamos cierta muestra de reciprocidad por su parte, comenzamos entonces a concentrarnos en aquellos aspectos que a priori nos gustan, olvidando el resto de aspectos que no conocemos y dando por hecho que serán como imaginamos. Como es de suponer, no suele ser así. Nuestra imaginación e ilusión se desboca y acabamos en un poco tiempo idealizando la boda, el número de hijos, el tipo de casa, etcétera. Puedes imaginar como suelen acabar este tipo de historias, ¿verdad?

 

LA RAÍZ DEL PROBLEMA EN LAS RELACIONES DE PAREJA


Empleamos a la otra persona como una pared en la que proyectar el sueño amoroso que añoramos. Los sujetos cambian pero la proyección suele ser la misma. Acabamos viendo la misma película, el mismo guión pero con distintos actores. Como es de esperar, los resultados acaban siendo muy parecidos.

La ilusión ciega tu vista. La imaginación toma el control de la razón muy comúnmente confundida con creerse una persona impulsiva o espontánea que vive el momento. Posteriormente vienen los lamentos y quejas sobre la mala suerte en el amor y se empieza a pensar que las relaciones de parejas no funcionan nunca ni nunca lo harán.

La necesidad invade los sentidos a la velocidad de la luz. La velocidad se dispara a la hora de evolucionar paso a paso en el proceso de conocer a la otra persona. Lo que debería ser un proceso de conocimiento recíproco, paulatino, progresivo, maduro y mutuo entre dos personas adultas… acaba tornándose en un descenso de carretera sin frenos, presentando una aceleración exponencial nada recomendable. Y de repente, el desengaño llega.

Y es que dedicamos tanto tiempo a soñar despiertos con aquella pareja ideal, la vida ideal, tipo de relación ideal… Tanta energía enfocada en conocer personas que en un principio parecían tener posibilidades de encajar pero que resultan ser un fracaso más. Cuando vemos la realidad ya es demasiado tarde.

Sensaciones de culpa y baja de moral inundan ahora la mente. Sensaciones usuales que merman el ánimo de cualquiera. Pero cuidado, mal de muchos consuelo de… Es duro, es cierto, pero no vale únicamente con quejarse, más bien has de encargarte.

Puedes volver a coger la misma dirección hacia la piedra con la que has chocado siete veces y creer que a la octava será la definitiva. Estás en tu derecho. Puedes también parar un momento, analizar los tropiezos experimentados y escoger otro camino. Puedes intentar por una vez intentar experimentar como podría lucir, saber u oler la mejor versión de ti mismo. Y quien sabe, tal vez acabes enamorándote de ti mismo.

¿Y Después? Después podrás enfocarte en esa pareja especial.

 

¿CÓMO ENCONTRARTE Y ENAMORARTE DE TI MISMO?


1. Rompe con aquellas ideas dadas por la sociedad

Estas ideas marcan el tipo de vida que deberías llevar a los veinte años, a los treinta años, a los cuarenta años o a los sesenta años. Qué tipo de relación sentimental has de tener a determinada edad, cuándo o no es la edad para estar soltero, cuando casarte, como debes actuar, como debes vestir, etcétera.

Pero eres tú quien debe decidirlo y no ellos, menos aun lo deberían decidir sus opiniones, o la sensación de vergüenza por parecer ser un caso inusual. Sin que te des cuenta, acaban definiéndote en mayor grado de lo que puedas pensar: quién y cómo eres.

Lleva ocurriendo desde que eras pequeño. Te infunden una creencia, corroborada por la gran mayoría que te rodea. Por ello, hemos de reconocer cuales son realmente aquellas ideas infundidas por los demás y aceptadas como propias y cuáles son verdaderamente propias. Crea tu propia vida y no elijas entre las cinco o seis clases de perfiles que te muestra la sociedad en su escaparate.

Por supuesto, antes de aceptar ser influenciado por los comentarios o ideas de otra persona, por favor, asegúrate de que esa persona al menos es un ejemplo al que seguir. Que sus palabras están respaldadas por su propio ejemplo y que esta despierte en ti admiración. Si por el contrario su ejemplo no despierta la más sensación de admiración, olvídalos. ¡Vamos! Ya es hora de darte un poco de crédito. El sentido común es el camino más transitado hacia la mediocridad.

 

2. Conócete a ti mismo

Dedicamos tanto tiempo a desear una pareja o dedicamos tanto tiempo a la pareja cuando estamos envuelto en una relación, que sin darnos cuenta olvidamos de dedicarte tiempo a nosotros mismos, dedicar tiempo a ver cómo nos sentimos en diferentes situaciones, cuáles son nuestros gustos, cómo son nuestros días de soledad, cómo somos en esencia.

Para poder conocer quién eres realmente, será recomendable comenzar pasando más tiempo solo, y entonces poder:

• Apreciar cuales son las sensaciones que te invaden en soledad.

• Enfocar tu atención en actividades que realmente te apetecen hacer cuando en soledad.

• Encontrar el tipo de libros, ropa, música, lugares a visitar te hacen sentir vivo.

• Comenzar a dar paseos en soledad.

• Animarte a planear algún viaje solo.

• Etc.

No olvides, ni obvies la necesidad de sufrir también. Mucho menos lo evites. Asúmelo, siéntelo, es tuyo, forma parte de ti. A menudo solemos evitar el dolor acudiendo a otra persona a la mínima sensación de soledad. Pensamos en parejas o relaciones que tuvimos en su día, que aunque sabemos que no llevan a ningún lado, acudimos haciendo oídos sordos a nosotros mismos con tal de erradicar esa sabor amargo que deja la soledad. Por supuesto, los resultados de estas soluciones a corto plazo son previsibles.

El sufrimiento es otro aspecto indispensable e inevitable del ser humano que nos ayuda a crecer, pero te enseñaron desde pequeño que debemos evitarlo.

 

CONVIERTETE EN ESA PERSONA QUE TE GUSTARÍA CONOCER


Dedícate a partir de ahora a ti mismo, alimenta tu alma con tanta frecuencia como alimentos tu estómago. ¿Quién eres? ¿Hacia dónde te diriges? ¿Por qué?

Si conocer la respuesta a estas preguntas resulta difícil. Si conocer cual es tu camino a seguir resulta difícil, imagina dirigir dos vidas (la tuya y la de tu pareja) sin ni si quiera saber previamente cual es tu camino.

Comienza a trabajar en ti ahora. Trabaja para parecerte a aquella persona tan maravillosa, trabajadora, ambiciosa, sana, bondadosa y segura de si misma que te gustaría encontrar en el futuro.

Una vez conseguido todo ello, estarás en el camino de conseguir llegar a un estado de calma, paz interior, seguridad personal y valía. Se trata de llegar a alcanzar conocimiento real sobre quién eres, quién puedes llegar a ser y quién te acompañará en el camino. Pero nunca cambies el orden y sentido de estos aspectos.

Progresivamente y casi sin darte cuenta, comenzarás a emitir esa energía atractiva, resplandeciente y cálida la cual atraerá cada vez más a ese tipo de persona con la que que siempre has soñado. Pronto comenzarás a sentirte pleno y auténtico. Feliz.

Una sensación inexplicable que hace sentirte sin necesidad alguna de un extra, excepto de más de ti. Comenzarás a querer dedicar más tiempo contigo mismo, más tiempo en soledad para poder saborear la intimidad, la profundidad de tu mente, tus puntos débiles y sueños. Comenzarás a sentirte más atraído por la sensualidad que desprende tu nuevo yo, y por supuesto atraerás inconscientemente a los demás. Seguramente así nunca volverás a pensar “Mis relaciones de pareja no funcionan” o “Nunca tengo suerte en el amor”.

Y es que, una vez que has encontrado tu centro, tu ser, las relaciones venideras podrán ser más placenteras, auténticas y sanas. Nunca antes. Algunos lo llamarán egoismo, pero realmente es amor propio. Amarse a uno mismo. ¿Quién puede amar a otros sin aprender a hacerlo consigo? Aprende a ser algo más, te ayudará a evitar abandonarte y menospreciarte en el camino de valorar y apreciar a la otra persona.


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Comentarios (4)

Recuperarse a uno mismo, prometernos amor eterno,brillar volar y dejar a un lado los miedos caminar y ser valientes amarse con todo el alma y vivir como si hoy fuera el último día de tu vida Cae y levántate…. cada vez eres mejor y más fuerte ? atrévete a vivir tu vida!!!

Respuesta a Sia

Precioso y real:-) Gracias por tus palabras Sia.

! Fluir ! No forzar nada y dejar que la naturaleza haga que el reloj siga girando. Todo es más sencillo para mi de esta forma. Enhorabuena por el post !!! Muy interesante y constructivo . Gracias !!!

Muy interesante. El caso es que ciertamente la sociedad trata, y consigue en la mayoria de los casos, dirigirnos hacia el mismo camino a todos…asi es mas fácil no? Me ha gustado mucho el hincapié en que hay que aceptar el sufrimiento como parte de la evolución, y que es desde ahí desde donde comenzaremos a tomar impulso, ese impulso que necesitamos para saltar y ver detrás de la valla a tu “yo”, tu esencia…que dejamos atras cuando eramos pequeños y puros. Por último, darte la enhorabuena Bernard Bossous por acercarnos con tus palabras a una mejor forma de ver la vida.

Respuesta a Carmen Nautilus

Muchas gracias a ti Carmen. Sin duda alguna la educación que hemos recibido respecto a evitar el dolor, nos empuja usualmente a tomar decisiones no del todo acertadas. Próximamente hablaremos sobre el dolor, su concepto e importancia como factor clave en nuestro crecimiento. Muchas Gracias Carmen por tu tiempo.

Hola Bernard, leyendo tu post, es cómo si hubieras participado en una conversación que tuve ayer con dos amigas ? Estoy totalmente de acuerdo en tu planteamiento, creo que para poder vivir relaciones sanas de pareja es preciso un amor propio y libre de contaminación cultural, social o política. No podemos buscar en nuestr@ compañer@ de viaje algo de lo que carecemos en el interior. Y es en los momentos de soledad t conexión con tu ser, que te descubres a ti mism@. Enhorabuena por el post ?

Respuesta a Sandra Saza

Hola Sandra. Muchas gracia por tu comentario. Sin duda alguna creo que se resume en lo que has citado, (no buscar en el compañer@ y en la relación aquello que ni si quiera un@ tiene previamente) Gracias por compartir tus ideas con nosotros ?